jueves, 26 de abril de 2018

“ Evangelizador” en el aula

Bollo

Aurora “Bollo” Maltos Díaz es laica asuncionista desde hace muchos años. Participó también activamente coordinando las misiones asuncionistas en Veracruz que se siguen realizando año con año. Desde que tomamos posesión de la nueva parroquia Santiago Apóstol de Tlilapan, se ha ofrecido junto con Rafael Martínez Guizar y Maricarmen Martínez Álvarez en brindar a los feligreses atractivos talleres de formación en diversos campos. El equipo de redacción de Venga tu Reino le solicitó que nos diera su testimonio sobre esta experiencia apostólica como asuncionista. Leámosle:
Desde que inició mi llamado a la docencia universitaria en el campo del diseño, en todos estos años me he percatado que ser maestro es renovarte continuamente, buscar cada año nuevos métodos y maneras de  preparar tu clase, de apasionar a tus alumnos y lograr con ellos los mejores proyectos, moldearlos y que descubran su potencial; surge entonces el enorme deseo de que el propósito de tu curso les forme contundentemente y tu experiencia sea un don que pones a su servicio; te vuelves en cierto modo un “evangelizador” en el aula. 
¡Qué decir entonces! yo maestra, de mi verdadero Maestro de Vida, ¡Cristo! Él quien a través de la espiritualidad asuncionista tocó mi corazón y nada volvió a ser igual en mi vida, me transformó desde la raíz.

Mi matrimonio, familia, amistades, trabajo y pastoral cambiaron de sentido porque el centro de todo ello se llenó con Él, se colmó de Él, “la razón más poderosa de nuestro vivir y nuestro actuar”. Por eso, cuando inicié este nuevo camino de misión en Tlilapan y los religiosos asuncionistas nos dieron la comisión de organizar algunos talleres, retiros y encuentros, para mí fue inevitable el volver a entusiasmarme. 
De inmediato fue buscar nuevas y mejores maneras de diseñar los talleres, su contenido y didáctica, caminos creativos para construir la experiencia, sin perder nunca de vista a los feligreses y su deseo profundo de encuentro con Cristo.

Llamada a enseñar por Él y gracias a Él, como en mi día a día en la universidad, el ir cada dos meses a servir en la parroquia de Santiago Apóstol es un talento que me ha sido dado para multiplicarlo a la vez que multiplica en abundancia en mí persona, en mi fe. No hay experiencia más grata que prepararme para compartir, animar y apasionar a otros a continuar extendiendo el Reino desde nuestro carisma, dónde hemos sido llamados en la Asunción.

Asuncionista por siempre, “eso que ni qué”. Bollo Aurora Maltos.



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